ha sido agregado al carrito
no tiene stock disponible

Obesidad y su relación con el sueño

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

 

La obesidad en nuestro país no se detiene. Actualmente nos encontramos en el primer lugar de América Latina de obesidad infantil y el sexto a nivel mundial.

Si observamos los datos entregados por el MINSAL en la Encuesta Nacional de salud ENS 2009-2010. La malnutrición por exceso en adultos era de un 66,7% y en niños menores de 6 años. Según esta misma entidad, para el año 2013  alcanzaba un 33,8% por esta misma causa.

Según un estudio publicado en la revista del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) se advierte que en Chile el 70% de los niños va a ser obeso en el corto plazo.

La obesidad tiene una etiología múltiple, es decir, son muchos los factores que inciden en su génesis. Los más relevantes son la sobrealimentación, la falta de actividad física, la etnia y genética personal, algunas patologías y las horas de sueño nocturno.

Sabemos que la falta de sueño tiene un impacto negativo en el bienestar físico y emocional de las persona, y también se ha descubierto que tiene estrecha relación con la obesidad tanto en niños como en adultos.

Los patrones de sueño han cambiado drásticamente desde la era tecnológica. La automatización de los procesos ha generado cambios en los horarios de trabajo y por ende, menos horas destinadas a sueño nocturno.

En relación a los patrones de sueño, se pueden distinguir 3 patrones de sueño. Un sueño corto, que se define como aquel en que se duermen menos de 6 horas diarias, un patrón de sueño intermedio, que engloban a los sujetos que duermen entre 6 a 8 horas, y un patrón de sueño largo en el que se superan las 8 horas de sueño [1]

En cuanto a las horas de sueño consideradas como normales , son altamente variables entre individuos y disminuyen progresivamente  con la edad.

De tal forma que los recién nacidos duermen 12 a 18 horas, niños de edad escolar (5 a 10 años)necesitan dormir 10 a 11 horas por noche, los adolescentes (10 a 17 años) entre 8,5 y 9,5 horas y adultos entre 7 y 9 horas, valores que son promedios existiendo importantes variaciones interindividuales.[2]

Se ha observado que tanto la privación de sueño como una cantidad de horas mayor por noche se asocian a un IMC más elevado y a un mayor riesgo de morbimortalidad (diabetes tipo 2, dislipidemia e hipertensión arterial) siendo esta asociación de riesgo más fuerte para la privación de sueño. [3,4,5]

Una de las causas de la obesidad provocadas por la falta de sueño son los cambios de patrones hormonales que se generan como respuesta fisiológica adaptativa.

Las principales hormonas implicadas son:

  • La ghrelina que cumple un papel importante en la regulación del peso corporal y a ingesta (aumento del apetito).
  • La leptina que cumple el papel inverso, es decir, disminuye el apetito y aumenta el gasto energético.

Tanto en adultos como en niños se ha observado un incremento de la ghrelina y la disminución de la leptina a menor número de horas de sueño, lo que favorece al desarrollo de la obesidad.

Por esto la alimentación cobra un rol tan importante, primero como tratamiento de la obesidad y segundo como coadyudante de la conciliación del sueño.

 ¿Como mejorar la calidad del sueño a través de la alimentación?

Sabemos  que existen nutrientes capaces de mejorar la calidad del sueño, principalmente los alimentos que contienen Triptófano.

Este aminoácido es precursor de las hormonas, melatonina y serotinina, que están implicadas en diversos aspectos del sueño, tales como los ciclo de vigilia-sueño, el control del sueño, el ánimo y  el apetito.

La secreción de serotonina está mediada por la disponibilidad de triptófano y además otros nutrientes como la Vitamina, Calcio y Magnesio.

La recomendación es consumir alimentos ricos en estos nutrientes para mejorar la calidad y mantenimiento del sueño.

Los alimentos ricos en estos nutrientes son:

  1. Carnes blancas de pollo o pavo
  2. Pescados azules como salmón, atún, sardinas
  3. Lácteos como leche, yogurt, etc
  4. Frutos secos como nueces, almendras, pistachos, avellanas
  5. Legumbres como lentejas, garbanzos, porotos, soya
  6. Frutas y verduras como plátano, piña, ciruelas, verdura de hojas verdes, papas, palta
  7. Cereales como avena, arroz , centeno.

Numerosos estudios han relacionado una dieta rica en Triptófano y el establecimiento y mantenimiento del sueño. Sin embargo, su eficacia como tratamiento de los trastornos del sueño no está totalmente demostrada. Es por ello que estos trastornos deben ser consultados y tratados por un especialista.

Bibliografía:

[1] Marqueta M., Rodríguez L., Enjuto D., Juárez J., Martín-RamiroJ., Relación entre la jornada laboral y las horas de sueño con el sobrepeso y obesidad en la población adulta Española según datos de la encuesta nacional de salud 2012. Rev Esp Salud Pública, 2017; 91: e1-e10

[2] Valenzuela A. , Obesidad y factores ambientales de riesgo no tradicionales, Avances en Obesidad, Santiago, 2014; 204-213

[3] Taheri S, Lin L, Austin D, et al .Short sleep duration is associated with reduce leptin, elevated ghelin, and increased body mass index .PloS Med 2004;1:e62

[4]Nielsen LS, Danielsen KV, Sorensen TI. Short sleep duratios as a posible cause of obesity: critical analysis of epidemiological evidence. Obes Rev 2011;12:78-92

[5]Buxton OM, Marcelli E, Short and long sleep are positively associated whith obesity, diabetes, hipertensión and cardiovascular disease among adults in the Unites states. Soc. Sci Med 2010; 71:1027-1036

[6] SpiegelK, Tasali E, Penev P, et al. Brief communication: sleep curtailment in healthy Young men is associated with decreased leptin levels, elevated ghrelin levels, and increased hanger and appetite. Ann Inter Medi 2004; 141: 846-850

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.